De la cigueña y otros cuentos

Siguiendo la línea de desenfreno sexual iniciada por otros blogs amigos, le toca el turno a este poner el tema sobre la mesa; aunque, para no espantar a sus lectores habituales, sere bastante más naif.

Siendo la mayor de varios hermanos, seguramente no me demoré mucho en preguntar cómo se hacen los bebés. Y sin hacerse esperar tampoco, mis papás me respondieron con hábil cintura paterna: me regalaron dos libros, "¿De Donde Venimos?" y "¿Qué me está pasando?".
Los dibujos son tan divertidos que provocaban (y provocan) las ganas de verlos una y otra vez: los leía sola, se los leía a mis hermanos, los llevaba a la escuela...
Recuerdo frases como "ponlos a tu papá y a tu mamá en la bañadera y notarás las diferencias físicas entre ellos". Más vale que ni atiné a proponerlo, además de porque a esa altura ya conocía las diferencias, porque seguramente hubiera sido más probable conseguir que me compren un mono capuchino antes que verlos a los dos juntos desnudos en la bañadera. Otra frase digna de recordar explicaba la penetración diciendo que "los papás se quieren tanto que necesitan estar lo más cerca posible uno del otro"; admitiendo el limitado alcance de la explicación, sumada al dibujo de los dos regordetes papás besándose cariñosamente, hacía que todo lo relacionado con el acto sexual sonara lindo y tierno.
En la imagen que mostraba la evolución física de la mujer, uno de mis hermanos (más obsesionado que yo evidentemente), había trazado líneas para descubrir qué "partes" miraba cada uno de los chicos de la foto; apostaría que hasta estuvo tentado de anotar qué fantaseaba cada uno.
Una de las veces que los llevé a la escuela, ya grandecita, en un recreo logré fácilmente captar la atención de muchas de mis compañeras con la misma imagen pero de los varones. No tardó mucho en aparecer la directora (vale destacar que era monja) para ordenarme que guardara el libro y que no lo llevara más. Obviamente, la reprimenda fue seguida de una entrevista con mis papás para "aconsejarles" que ese tipo de lectura la tuviera dentro de las cuatro paredes de mi casa. Obviamente, tanto mis papás como yo ignoramos rotundamente la advertencia, y seguí llevando los libros a la escuela, con la precaución de que los chusméabamos solamente durante la clase, y por turnos.
¿Preferiría la directora que a nuestra compañera de 12 años, que aún no tenía ni idea de lo que era la concepción, la desasnáramos haciendola escuchar por todos los parlantes del colegio la canción que decía "y le metí una mano, le metí una pierna, le metí la cabeza y hasta una llave inglesa"?; bueno, ante la duda también lo hicimos.

Aunque esos libros me enseñaron muchísimo, con el contenido y las imágenes justas para la edad, vale aclarar -para dejar a salvo la reputación de mis padres- que mi instrucción sexual no se limitó a su lectura, ya que siempre estuvieron más que dispuestos a aclarar nuestras dudas, que en ningún caso fueron pocas. Si algo sobraba en mi casa eran conversaciones sobre sexo; sino me creen, preguntenle a algunos de los invitados que se han ido de casa algo asombrados (por no decir espantados) al escuchar como alguno de mis hermanos de menos de 10 años comentaba su opinión sobre si la mujer puede violar al varón, sobre las poluciones nocturnas o sobre ciertas posiciones sexuales.

Les dejo un videito (cortesía facilitadora de Moe) de unos maestros en educación sexual que seguramente estarían a la altura de las expectativas de la directora de mi colegio.



13 comentarios:

Cassandra Cross dijo...

Me encantó la anécdota. La historia de mi propia formación es compleja y larga, como el conflicto de mi familia con los temas sexuales, jeje.

Saludos!

Manuelita dijo...

Hasta en la comedia más amena, siempre hay un "detrás de escena" ;)
Me alegro que te haya gustado.
Besos muchos

Anónimo dijo...

A mi también me gustó mucho. Linda forma de recordar los momentos de tantas preguntas.
Cada familia tiene su dinámica para explicar el tema: en casa, mis viejos siempre sacaban el más creativo de los comentarios para evadir la pregunta del nene...(siendo los mayores nos toca romper el hielo). Prometo en este comentario: que a mis futuros indagadores, responderé fielmente a las preguntas más rebuscadas.
Saludos!

Moe dijo...

Que orgullo aparecer en una de las entradas de este prestigioso blog.

"y le metí una mano, le metí una pierna, le metí la cabeza y hasta una llave inglesa" Jajaja que buen tema.

¿Cómo me había olvidado de eso?

Manuelita dijo...

Santi: mire que me constituyo en fedataria de sus promesas. Cualquier cosa me avisa y le presto los libritos para evitarle los sustos.

Moe: pero querido...Ud. se merece esta inclusión y mucho mas.

Jeje...vio? yo le traigo recuerdos "útiles".
Besos muchos

El rincòn de mi niñez dijo...

Ay Mamuelita lograste ruborizarme che.!!
Todo un tema ,me crié con mis abuelos italianos así que te podés imaginar ¿no?..TABU TABU TABU..
"Los hombres son malos, no los tenes que mirar a los ojos".¡¡Mucho cuidado !
Bajo mi almohada...El arte del amor ,pobrecito lo tengo todo destartalado jajajaja ¡¡Pero que foooootos!! Me mató la opinión de tu hermanito.Un grande.
Lindo Post che.
besos millones

Unknown dijo...

En mis épocas no había charlas paternas ni libro que valga. Uno se enteraba de lo que se tenía que enterar en el momento preciso y sin tanta introducción al tema.
Pero por suerte para nuestros hijos los tiempos han mejorado, y ahora saben más de lo que deberían para su edad quizás.
Saludos.

Anónimo dijo...

Nada que envidiarle ni usté ni su familia a la sexóloga Rampolla!!! jajajaa
Además lo suyo, era educación y prevención sanitaria!!!

Saludos!!!

Manuelita dijo...

Marisa: ¿y quién te dijo que tus abuelos estaban equivocados???. Quiero ver ese librito!!
Besos con ruido y abrazo

Cronopio: si los chicos preguntan, es porque están preparados para escuchar la respuesta. En todo caso, seremos los "adultos" los que debemos discernir el modo de responder.

Candorosa: jaja..no se crea que todo era taaan relajado. En alguna oportunidad le sugerí a mi padre que iba a ser sexóloga; menos mal que desistí, porque sino terminaba en la Isla de Pascua de la patada que me hubiera dado.
Besototes

Blue Fairy meets Gepetto dijo...

Hola vengo desde el blog de kachivache. Me encanto el video me hizo acordar tanto a como yo aprendi del tema (y no estoy bromeando)! vivi un tiempo en USA cuando era chica y mis amigas sabian todo, yo solo me reia tontamente cuando hacian una broma sexual; hasta que se dieron cuenta que no tenia la menor idea de lo que hablaban y ahi me empezaron a gastar a mi!!! :¬(

Manuelita dijo...

Jajajaja...si me hubiera tenido a mi de compañera la sentaba delante del pizarrón y le explicaba con canción y todo ;).
Muchas gracias por la visita, espero que la haya disfrutado

PD: ¿voy a tener que darle comisión a K-chivache?
Besos muchos

t dijo...

Hoy en dia, el tamaño 17-18, viene en chicas de 13-14 ...

Manuelita dijo...

Jeje...cierto, muy cierto -observador, veo ;)-
Gracias por la visita y queda invitado para cuando guste.
Besos muchos