Recreoooo!!

Finalmente pude vengar el pasado y apropiarme de las cartas de Frutillitas con las que jugué miles de recreos en mi infancia. Sí tuve el album de figuritas, pero así somos los chicos...siempre queremos lo que no tenemos.
El juego era sencillo: coleccionabas las recetas de tentadores postres, que se debían ocultar hábilmente para que el Pastelero ladrón no te las robara. Obviamente, si corrías el riesgo de dejarlas boca arriba tenías la chance de seguir juntando recetas en el mismo turno. Todavía tengo grabado en mi memoria los olores de las cartas comodín, que con un "raspa y ole" te hacían ganar doble puntaje.

Ufa...sonó el timbre.

PD: Ya que estamos aprovecho para agradecer profundamente a quien me hizo descubrir lo lindo que es salir en la búsqueda de estas cositas que refrescan el alma.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

"Raspá y Olé". Esa es una campaña de marketing.

Yo recuerdo jugar al fútbol en todos los recreos. Pero como nunca nadie traía pelota, desarrollábamos nuestras habilidades con una simple boli goma vacía. Si todos los argentinos jugaran con una boligoma (que como imaginaran requiere de una destreza sin igual) hoy seríamos, indiscutiblemente, la potencia futbolística por excelencia.

Pero no, los muy "oligarcas" juegan con una pelota.

PD: Ignórese cualquier referencia al hij$*(de$&*&*put@ de D'elia.

Manuelita dijo...

Jaja...un par de medias no era mejor?

Unknown dijo...

A mi no me ayudo en la destreza futbolistica jugar con cosas que no fueran pelotas, desde bollitos de papel envueltos en cinta adhesiva a borradores, pasando por piedritas, gomas de borrar, alguna que otra cartuchera. La de la media nunca lo intentamos, por ahi ese era el secreto de todo.... lastima que ya es tarde para probar, y mas en mi estado.

PD.: Acabo de probar, realmente imposible darle el efecto justo.

Anónimo dijo...

Que bueno encontrar jueguetes del pasado para traer al presente al niño que llevamos dentro.
En mi caso, rescaté a Batman de las fauces de mis sobrinos, alegando que le debia su molde al legendario Adam West y no al anabolico Max Steel.
En el cajon lo esperaban Tigro y el entrañable Snarf, compañeros inseparables de Wayne en las tardes de lluvia.

Manuelita dijo...

Yo soy aquel: jeje..y te tendrás que conformar con ver futbol..ya te imagino rompiendo vidrios con un par de medias

Manolo: bienvenido a casa. Ahora, con respeto pregunto: quién corno es Snarf?

Mariano Iglesias dijo...

@manuelita: sí, jugábamos con medias, pero eso implicaba que alguien rindiera su control, y como bien sabés íbamos de zapato de vestir al colegio... Jugar al fútbol con zapatos y sin medias no era muy entretenido, por lo que la boligoma era siempre la alternativa elegida por mayoría...

Anónimo dijo...

Me encanta "redescubrir" (así digo cuando encuentro viejos juguetes o cosas de otros tiempos), ponerme a jugar como si fuera nuevamente una niña ¡¡qué placer!!...
¡¡Es hacer realidad el tunel del tiempo!!!

Saludos!!!

PD: Me gustó mucho tu blog!!

Manuelita dijo...

Mariano: el que no arriesga no gana. Yo jugaba al quemado - se acuerdan de ese juego?- con un par de medias que teníamos precavidamente dispuesto para ese fin.

Candorosa: gracias!! Es un placer hacer cosas que a uno lo alegran y de paso, gustan a otros. Qué más se puede pedir?.

El rincòn de mi niñez dijo...

Hola manuelita
¡¡Pero cuantos recuerdos hay por acá!! Muchas nostalga,nunca más ví estos naipes y eso que vivo paseando por las ferias... Los aromas nunca se olividan
¡¡que lindo post!!
besos

Manuelita dijo...

Me alegro que te haya gustado. Soy novata en esto de apropiarse de cositas que miman el alma, y estos naipes fue mi primera adquisición...nada más indicado.

Un honor tenerla por estos lares...y pase cuando quiera.